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Cantabria y el gentilicio "Montañes"

Desde hace ya más de un siglo, nativos y extraños asocian el gentilicio “Montañés” con Cantabria o con la antigua Provincia de Santander. Pero como decíamos esto se entiende así desde mediados del siglo XIX ya que los Montañeses no sólo habitaban lo que es hoy la Comunidad Autónoma de Cantabria.

El solar de los Montañeses correspondería hoy en día a la totalidad de la actual Cantabria, incluyendo el oriente de Asturias con los valles de Ribadedeva y Peñamellera. Montañés también se sentía el norte de Burgos con los valles y merindades limítrofes con Cantabria, como Montija, Espinosa de los Monteros, Sotoscueva, Valdeporres, Valdebezana, Alfoz de Santa Gadea, Hoz de Arreba, etc…, al igual que gran parte del norte de la Provincia de Palencia con las localidades de Aguilar de Campoo, la Pernía, Cervera de Pisuerga, Brañosera, Barruelo de Santullán, etc.
Hay que resaltar que en los siglos pasados La Montaña no constituye ninguna demarcación territorial como ocurría con sus vecinos del Principado de Asturias o con los vascongados y sus provincias forales. No es un ente territorial administrativo, sino llamémoslo sentimental, cuyos límites coinciden prácticamente con la Cantabria romana o aquel territorio medieval llamado “Peñas Amaya fasta el Mar”. Las primitivas merindades de Asturias de Santillana, Trasmiera, Liébana y Pernía, Vecio, Castilla Vieja y Aguilar de Campoo constituyen a grandes a rasgos La Montaña.

A grandes rasgos, esto fue “La Montaña”. Dentro de la línea gruesa, los límites actuales de Cantabria o de La Montaña a partir de 1833.

Podemos afirmar que los Montañeses eran un pueblo que habitaban en el sector central de la Cordillera Cantábrica y que sentían a La Montaña como su “País” o su “Nación”. Nos referimos con estos términos ya que eran los comúnmente utilizados en aquellos siglos y así quedó reflejado en multitud de documentos. Por ejemplo, en las actas de las Juntas de Puente de San Miguel se alude “a este País de La Montaña” o como los Montañeses emigrados a Mexico en el siglo XVIII afirman que son “de la nación de La Montaña”, de la “nación Montañesa” y como también para ser diputado de la Cofradía Montañesa de Mexico había que ser “nacionales u originarios de las Montañas”. En Mexico los españoles que allí se instalaron en esta época se agrupaban en torno a sus respectivas tierras de origen, similar a lo que hoy llamamos Casas Regionales o Centros Regionales. Destacamos a los Vizcaínos (Vascos y Navarros), Castellanos, Asturianos, Gállegos, Andaluces, y como no, a nuestros Montañeses.

A pesar de lo que pueda parecer hoy en día, éstos términos de “País” o “Nación” no implicaba un sentimiento indepententista, que es cómo se asocia hoy en día. Por ejemplo, un mismo Montañés en Mexico afirma que sus paisanos son “verdaderos Españoles”. Estos términos han perdurado hasta hoy entre los Vascos, Catalanes y Gállegos para denominar a sus respectivos terruños.

En 1833, el Estado Español proyecta la división provincial de la Monarquía. El “País de la Montaña” que se encuentra dividido en diferentes demarcaciones alcanza por fin la ansiada segregación de las ciudades castellanas (Burgos principalmente, Toro y Palencia) y consigue formar su propia distrito: la Provincia de Santander. Con esta recién creada Provincia, se ven cubiertas las aspiraciones de gran cantidad de Montañeses a formar su propio ente provincial pero frustadas las de otros que se verán integrados en otras provincias limítrofes.

Así tenemos que localidades de fuerte y tradicional identidad Montañesa como las hoy asturianas Panes, Colombres o Allés; las palentinas Aguilar de Campoo, La Pernía, Cervera de Pisuerga o Brañosera y las burgalesas de Espinosa de los Monteros, Soncillo, Santa Gadea o Pedrosa de Valdeporres, entre otras, no entran a formar parte de la nueva Provincia cántabra.

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Es a partir de entonces cuando La Montaña se identifica con la Provincia de Santander y a sus habitantes como Montañeses, marginando de este gentilicio a las gentes de aquellos valles que a partir de entonces se llamaran burgaleses, asturianos y palentinos por una voluntad ajena. Desde dentro de Cantabria siempre se sintió que la Provincia era un ente mutilado y así muchos los expresaron cuando el Estado proyectaba a principios del siglo XX una división administrativa. O cómo cuando en 1936 los republicanos santanderinos proyectan un Estatuto de Autonomía para Cantabria con la posibilidad de reintegrar los municipios cántabros que están en provincias limítrofes.

Así tenemos que desde hace más de dos mil años,en estas tierras ha existido un país cuyos habitantes tienen conciencia de formar una entidad propia; unas veces como Cántabros y otras como Montañeses: Al fin y al cabo, Cántabro significa “habitante de las montañas” o lo que es lo mismo, Montañés. … de David.

Ruta de los Foramontanos desde Cabezon hasta Brañosera

Ruta de los Foramontanos entre Cabezón de la Sal y Brañosera, ruta que dio origen a la repoblación de Castilla en el siglo IX y a la Primera Carta Puebla de España, el Fuero de Brañosera, en el año 824.

Foto inicio de ruta

Ruta de Los Foramontanos

Fundadores de la asociación “Ruta de los Foramontanos” y primeros simpatizantes y asociados con vestimentas propias del siglo IX en su mayor parte confeccionadas por ellos mismos con el rigor que ha permitido el poco tiempo disponible para emprender el recorrido, tomaron parte en esta primera comitiva, acompañados de caballos, perros y hasta de una burra con su cría de tres meses que ha tomado ya el nombre de “Foramontana”.

Partieron de Cabezón el viernes 12 de octubre y en la partida fueron acompañados por el Presidente Regional Ignacio Diego, el Consejero de Educación, Cultura y Deporte Miguel Ángel Serna y la Alcaldesa de Cabezón de la Sal, Esther Merino además de por otros miembros del Gobierno Regional y del Ayuntamiento de Cabezón.
En el propio Ayuntamiento sellaron “La foramontana”, cartilla que será a la postre la certificación que acredite haber realizado la ruta.
La primera jornada, marcada por el fuerte calor, les llevó hasta Bárcena Mayor tras atravesar los municipios de Mazcuerras, Ruente, Cabuérniga y Los Tojos. En cada municipio fueron recibidos por el Alcalde correspondiente y en los lugares emblemáticos les fue firmada y sellada “La foramontana”.

 

 

 

 

Tras pernoctar en Bárcena Mayor y pasar Fuentes y el alto de la Cruz llegaron a Argüeso donde fueron recibidos por las autoridades municipales en el Castillo, escenario impresionante, donde secar las ropas tras la jornada de aguaceros, descansar y pernoctar.
Y la tercera etapa, domingo 14, no se hizo esperar, Argüeso-Brañosera, con nublados al principio, sol intenso después y aguacero al final ya entrando en Brañosera, con la magnífica acogida que ha imperado en todo el recorrido.

Un total de casi 80 kilómetros en tres jornadas, en las que el paso por todos los pueblos ha sido acogido con júbilo y con el manifiesto reconocimiento del esfuerzo realizado, según el presidente de la nueva asociación, Jesús Maestegui.
Su vicepresidente y presidente de ARPI (Asoc. Para la Recuperación de Patrimonio Industrial y Cultural), José Luis Ruiz, poco avezado en esto del senderismo, insiste en que la ilusión en este proyecto hace imperceptible el esfuerzo realizado y anima a los simpatizantes de la ruta a confeccionarse sus vestimentas con cierto rigor asesorados si lo desean por la propia asociación que cuenta con miembros que han asistido ya a un primer taller de vestuario de esta época.

La ruta, segundo camino histórico en importancia, tras el Camino de Santiago goza de un patrimonio natural, histórico, arquitectónico y etnográfico de inigualable valor, según Javier Adán, presidente del Fuero de Brañosera.
En los próximos días tendrá lugar una exposición de fotografía de esta primera marcha realizada, de las vestimentas, así como del itinerario seguido en los distintos ayuntamientos implicados.

ondaceroComo segunda iniciativa se realizará un acto simbólico que tendrá lugar el día 3 de octubre al pie del monumento que homenajea a los foramontanos situado en el puente de Santa Lucía, diseñado por el arquitecto y dibujante José Mª Pérez, Peridis, e inaugurado en 1996 en presencia de Pedro Crespo de Lara, periodista y escritor nacido en Cabezón de la Sal; acto en el que los siete ayuntamientos firmarán su adhesión a la asociación y entrarán a formar parte de la ya existente Junta Directiva.

Después tendrán lugar en la Casa de Cultura de Cabezón de la Sal unas conferencias y la proyección de un documental sobre esta ruta. Con estas conferencias se inician también las VI Jornadas de Historia del Fuero de Brañosera, que continuarán los días 10, 11 y 12 de octubre en Barruelo de Santullán, Brañosera, Vallejo de Orbó y en el Castillo de Argüeso.

Además coincidiendo con el Acto de Exaltación del Fuero de Brañosera el día 13 de octubre se realizará un recorrido tematizado, abierto a la participación popular, por este sendero histórico para conmemorar el 1.200 aniversario de la primera Ruta Foramontana.